colage de 4 imágenes de La Carretera
Reseñas

La Carretera de Cormac McCarthy.

Cormac McCarthy (20/julio/1993 – actual) es un escritor estadounidense que apareció en mi radar, -como tal vez pudo haber sido en el caso de alguno de ustedes-, mediante la adaptación al cine de dos de sus obras: La “Carretera” (The Road) y “No es país para viejos” o “No hay lugar para los débiles (No Country for Old Men) -esta última, ganadora del Premio Oscar y protagonizada por Javier Bardem. Próximamente, haremos reseñas de sus otras novelas, mientras tanto, aquí te dejamos la reseña de La Carretera de Cormac McCarthy. Esta obra fue ganadora del Premio Pulitzer en el año 2007.

Hijo: Dijiste que no me abandonarías nunca.
Padre: Lo sé. Perdona. Te llevo en mi corazón. Como te he llevado siempre. Eres el mejor que conozco. Siempre lo has sido…

Imagen de portada de cinco novelas de Cormac McCarthy: La Carretera, No es país para viejos, Meridiano de Sangre, Todos los hermosos caballos e Hijo de Dios

En el caso que nos ocupa, La Carretera, narra el viaje de un padre con su pequeño hijo hacia el sur, a la costa. Tratan de sobrevivir en una América devastada por alguna especie de accidente –o guerra– nuclear (?). Lo único abundante que encuentran a su paso, es ceniza, que flota y cae al suelo, cuando el viento no sopla. Ceniza que cae como plumas de nieve de color negro y lluvia sucia.

En ese viaje al sur, también buscan escapar del frío que puede romper la roca. No saben que encontrarán al llegar allí, pero asumen que estarán mejor que en el norte. A lo largo del viaje, los dos personajes sin nombre, también deben sobrevivir, por lo que continuamente, buscan alimentos, refugio y signos de vida.

Los pocos encuentros que tienen con otros seres humanos, representan devastadores incidentes de crueldad, salvajismo y desesperación; toda la historia transcurre en un mundo arrasado por alguna especie de explosión nuclear (guerra o accidente?), por lo que la escasez de alimentos es una constante, dada una tierra calcinada y el pillaje de otros que les antecedieron. Por ende, si es necesario alimentarse y lo único que se mueve son humanos… ya te darás una idea.

Padre e hijo recorriendo la carretera con un carrito de supermercado

Estos personajes, siempre tienen hambre y están en una alerta constante, no solo porque podrían ser la comida de alguien más, sino también tienen que preocuparse de que sus escasas pertenencias no les sean robadas. Lo poco que tienen es un carrito de supermercado, que en ocasiones, y por un golpe –o dos- de suerte, llenan de víveres; también cargan con una pistola, con solo dos balas, que bien podrían servir para protegerse de otros humanos hambrientos o terminar con sus vidas en caso de ser necesario.

La historia presenta varios momentos que muestran que a pesar de las terribles condiciones adversas en las que se encuentran, se puede ser bondadoso, y por qué no, hasta celebrar(?).

Uno de esos momentos, es cuando después de haber encontrado un búnker subterráneo preparado para un momento como el que viven -lo que les permitió recordar su vida pasada-, llenan el carrito de supermercado de alimentos, agua y ropa, que comparten con un anciano casi ciego que se encuentran en la carretera al reanudar su viaje.

Asimismo, en un velero abandonado a pocos metros de la costa, el padre encuentra una pistola de bengalas con tres cartuchos. Acto seguido, el chico le pide disparar uno, y él está de acuerdo, no de muy buena gana, pensando en que será lo más cerca que estará el niño de ver fuegos artificiales.

Vale la pena mencionar, que la obra no es para débiles de corazón. Imagina al chico casi transparente por los días que pasan sin comer –el padre lo compara con una persona de un campo de concentración-; agrega, además la suciedad y la falta de calzado y ropa adecuada, para el clima extremo. También hay que tener en cuenta la posibilidad de encontrar a otros humanos que no sean de los buenos.

En el corazón de la historia, hay un fuerte vínculo de amor entre padre e su hijo, a pesar de encontrarse en las peores circunstancias; y el primero, hará lo que sea necesario para mantenerlo vivo. El viaje no solo es para escapar, sino también para preparar al niño, quien terminará la jornada solo, dado que de antemano, el padre sabe que no llegará al final del trayecto.

Hijo dando agua a padre enfermo, escena de la película la carretera

Probablemente la falta de sobresaltos no inspiren a muchos a terminar el libro. Sin embargo, a pesar de ser una obra sombría y triste, vale la pena llegar al final, para darte cuenta, que a pesar de las adversidades, siempre es posible salir adelante.

«Es mejor tener pesadillas, porque cuando comienzas a soñar, sabes que el final está cerca»

Por otro lado, si ya viste la película del mismo nombre, dirigida por John Hillcot y protagonizada por Viggo Mortensen como el Padre, te darás cuenta que hacen una adaptación bastante buena del libro. Hay un par de pequeñas escenas que no están en la novela, y de la misma forma, en la película, solo faltan un par de escenas del libro (el tren y la segunda ocasión en que encuentran comida). Pero es a partir de las distintas escenas de desolación que muestra el filme, como se puede imaginar ese mundo post-apocalíptico plasmado por McCarthy.

Poster de la película La Carretera

¿Qué te ha parecido el libro? ¿Consideras que se hizo una adaptación adecuada en la película? Déjanos tus comentarios!

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