Ensayo sobre la ceguera
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Reseña de Ensayo sobre la Ceguera

Imagina que por alguna extraña razón, se te diera la opción de conservar solo uno de tus cinco sentidos, ¿con cual te quedarías? Es muy probable que hayas decidido quedarte con la vista. Este es el sentido más dominante de los cinco que tenemos. Pues bien, en esta entrada te traemos una reseña de Ensayo sobre la Ceguera del escritor portugués José Saramago.

Esta obra le permitió a Saramago, el haber obtenido el Premio Nobel de Literatura en el año de 1998. De acuerdo al jurado, se otorga el premio a «quien, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía, continuamente nos permite aprehender una vez más una realidad elusiva.»

Y bueno, imagina que es un día como cualquier otro, y te encuentras esperando a que la luz del semáforo cambie de rojo a verde, y de pronto, ves todo de color blanco

Así es como inicia, la historia. Un hombre cualquiera en una ciudad cualquiera, se queda ciego. Pero no es una ceguera común, es decir, de las ya conocidas.

A partir de ese primer ciego, empezará un contagio que terminará destruyendo prácticamente la normalidad de la ciudad conocida hasta entonces.

Como se ha visto en otras obras similares, como La Peste de Albert Camus, al principio las autoridades son cautelosas, y deciden no causar nerviosismo en la población. Sin embargo, al aumentar los casos, se toma la decisión de aislar a los primeros pacientes y a quienes tuvieron contacto con ellos -que más temprano que tarde, terminarán quedándose ciegos-.

Reseña de Ensayo sobre la ceguera

En esta primera parte, el autor nos hace ver que ningún gobierno está preparado para una epidemia, y la única respuesta, es hacer uso de la fuerza bruta para tratar de contener a un enemigo invisible.

Por ello, encierra en un manicomio abandonada a un grupo de pacientes, que al pasar de los días ve desbordada su capacidad en casi 300%. Imagina un sitio abandonado, convertido rápidamente en un refugio, en el cual se tienen problemas para proveer alimentos y productos de higiene. Muy pronto, el sitio se convierte, en algo parecido, a un corral para guardar al ganado.

Con la llegada de nuevos ciegos, aparece el deseo humano de dominio sobre otros. Un grupo de ciegos se apropian de los escasos alimentos entregados intermitentemente por el gobierno. A partir de allí, empiezan a cobrar tributos por los alimentos a los que todos tienen derecho.

Primero exigen todo lo que se tenga de valor, y posteriormente, hombres al fin, exigen que las mujeres sean quienes tengan que pagar con su cuerpo para que todos los miembros de un espacio en particular, puedan comer.

Reseña ensayo sobre la ceguera

Evidentemente, esto que es inaceptable dará como resultado que ante las vejaciones y maltratos de que son objeto las mujeres, se decida una estrategia para derrotar a los tiranos.

La estrategia falla, lastimosamente. Sin embargo, una de las mujeres guarda un encendedor y termina prendiendo fuego a la barricada de camas de los ciegos malvados, que caen abatidos. El fuego se extiende, y obliga a todos los sobrevivientes a acercarse a la puerta, la cual ya no está resguardada por los soldados.

A partir de aquí, se aventuran a una ciudad devastada y abandonada. Llena de grupos de ciegos famélicos, sucios y harapientos, que andan en búsqueda de algo que comer.

Regresan a una ciudad, donde todos son ciegos. Donde hace mucho tiempo se dejaron de usar los medios de transporte. Donde la electricidad y el agua no llegan a las casas, porqué quienes mantenían funcionando tales servicios, muy probablemente, sean miembros de esos grupos de ciegos que deambulan por las calles.

Dentro del grupo, hay una mujer que por extraño que parezca, nunca perdió la vista. Esta es la mujer del oftalmólogo, quien engaño a los paramédicos para acompañar a su esposo ciego. Es gracias a ella, que salvaron la vida en el confinamiento del manicomio, y será gracias a ella, que sobrevivirán afuera.

Se erige así, como el único rayo de luz para el grupo de seis ciegos. Al salir del manicomio, y una vez encontrada comida, regresan sus pasos a las viviendas que alguna vez habitaron.

Regresan, como esperando regresar a su vida pasada. Aquella antes del comienzo de la epidemia. Añoran, esa normalidad que no habrá de volver.

Ensayo sobre la Ceguera

Ante esta nueva normalidad, sufren para la obtención de alimentos. Ni qué decir, de la higiene, que transforma a la ciudad en un baño público.

Sin embargo, así como llegó un día de improvisto, así empezó a quitarse la ceguera blanca, y quienes estaban ciegos, empezaron a recuperar la vista.

Mi entrada hasta ahora puede parecer un tanto simplista, sin embargo, el argumento es igual de sencillo.

Empieza una epidemia, el gobierno aisla a los enfermos, la epidemia se sale de control, aparecen grupos que buscan crear cierto orden a través de la violencia. Los buenos, o la mayoría, se manifiestan, estalla la violencia, acaban con los opresores y liberados del yugo, se quedan con una ciudad prácticamente en ruinas.

Pero es en el llenado de esos huecos que se encuentran en los acontecimientos principales, donde te das cuenta de lo que probablemente Saramago haya querido comunicar.

Ya éramos ciegos, en el momento que perdimos la vista, el miedo nos mantendrá ciegos, se recoge en uno de los diálogos. Probablemente esto recuerde un poco a lo que sucedió con la población judia en la segunda guerra mundial.

Quizás haga referencia al hecho, de que para ciertos grupos, es beneficioso el que «no solo se sea ciego de los ojos, sino también del entendimiento«. De esta forma, aparecerán grupos que pretenderán dominar a otros mediante la violencia. Imponiendo sus reglas, «pero tan ciegos son los que mandan cómo los mandados«.

Foto de Libro Ensayo sobre la Ceguera

Pero al final, son más los buenos que los malos. Y aparecerá alguien que tendrá el don de la vista y quitará a los demás la venda de los ojos. Aunque no se sabe por cuánto tiempo.

Por qué como dice el autor en su ultimo párrafo, «creo que nos quedamos ciegos, ciegos que ven, ciegos que viendo, no ven«. No hace falta que te quedes ciego, cuando probablemente lleves toda la vida, estando ciego.

Si no has leído la obra, seguro que debe de estar en tu lista de libros por leer. Si eres sensible, tiene algunas descripciones gráficas sobre higiene personal y maldad humana que son un tanto desagradables.

A pesar de ello, creo que nos ayuda a reflexionar acerca de lo ciegos que estamos sin haber perdido el sentido de la vista. Nos deja cosas para pensar, en términos de lo que podría suceder en cualquier evento relacionado con una enfermedad altamente infecciosa.

Asimismo, nos hace reflexionar al hecho de qué dejamos de ver cosas que no corresponden a nuestra condición de seres humanos.

Si te interesa este tipo de lecturas, previamente publicamos una entrada sobre frases de esta novela. De la misma forma, no te debes perder nuestra entrada de La Peste de Albert Camus, o de igual forma, podrías echarle un vistazo a la entrada de 1984 de George Orwell.

Y bien, ¿qué te ha parecido nuestra Reseña de Ensayo sobre la Ceguera, de José Saramago? ¿Ya has leído la obra? Déjanos un comentario al respecto. Lectura corta, altamente recomendada.

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